by Mauro Macchi, Tim Good, Dominic King, Mamta Kapur Published October 2, 2026 in Spanish Articles • 8 min read
El potencial de la inteligencia artificial para impulsar el crecimiento y la competitividad está llevando a organizaciones de todos los sectores a redoblar sus esfuerzos en formación. Crean academias de IA, amplían sus programas de certificación y animan a los empleados a desarrollar nuevas competencias. Sin embargo, solo el 34% de los trabajadores afirma que puede aprovechar plenamente la tecnología que ya tiene a su disposición para mejorar su rendimiento (véase «Sobre la investigación»).
La distancia entre el potencial de la IA y su utilización práctica revela un diagnóstico equivocado que está lastrando las ambiciones europeas en este ámbito: la idea de que basta con cerrar la brecha de competencias para que aumente la productividad. Este planteamiento pasa por alto un elemento fundamental: el acceso a las herramientas de IA.
Nuestra investigación muestra que un reducido grupo de organizaciones europeas —a las que denominamos «reinventoras del talento»— está adoptando un enfoque más integral. Estas empresas comparten seis características que otras organizaciones deberían tener en cuenta para mejorar sus resultados financieros, reforzar su capacidad de innovación y ofrecer una mejor experiencia a sus empleados.
La adopción desigual de la IA dentro de las organizaciones está empezando a generar una brecha interna que puede limitar las mejoras de competitividad.
La adopción desigual de la IA en las organizaciones está empezando a generar una brecha interna que puede obstaculizar las ventajas competitivas.
La adopción desigual de la IA dentro de las organizaciones está empezando a generar una brecha interna que puede limitar las mejoras de competitividad. Un pequeño grupo de empleados con mayor acceso a esta tecnología ya trabaja de otra manera: con más rapidez, mayor apoyo de la IA y más margen para experimentar. Pero sigue siendo una minoría. En Europa, solo el 9 % de los empleados afirma que sus funciones y responsabilidades han cambiado significativamente como consecuencia de su implantación.
En cambio, el 43% asegura que sus funciones apenas han cambiado o siguen siendo las mismas. Este grupo, prácticamente al margen de la IA, continúa trabajando con procesos que apenas se han modificado y tiene pocas oportunidades de comprobar cómo esta tecnología podría transformar su trabajo. Mantener programas continuos de desarrollo de competencias sin proporcionar acceso a las herramientas adecuadas impide a las organizaciones aprovechar plenamente el potencial de la IA.
A primera vista, la situación parece prometedora. Casi dos tercios de los empleados encuestados afirman que la IA mejora la productividad (66%), el compromiso (63%) y el ritmo de desarrollo profesional (61%). Los directivos también muestran una gran confianza en la capacidad de sus organizaciones para preparar a la plantilla: el 91 % considera que dispone de la mayoría de los sistemas, procesos y elementos culturales necesarios para desarrollar eficazmente las competencias de los empleados ante un futuro marcado por la IA.
Sin embargo, esa confianza no siempre se corresponde con la realidad. Dos tercios de los empleados señalan la falta de una dirección clara por parte de los líderes como uno de los principales obstáculos para la adopción. Solo el 31 % de las organizaciones ha alineado sus estrategias de talento, tecnología y negocio. Esta falta de coordinación se traduce en iniciativas desconectadas, responsabilidades poco claras en la toma de decisiones y un aprendizaje desvinculado del trabajo cotidiano.
Los datos de este artículo proceden de encuestas realizadas a 1.320 altos ejecutivos y 4.560 empleados, además de entrevistas, grupos de discusión, análisis del mercado laboral y estudios de la comunicación de los equipos directivos.
Puede consultarse más información en el informe completo: Talent Reinventors: Delivering value with and for people in the age of AI.
Las organizaciones que denominamos «reinventoras del talento» constituyen un grupo reducido: menos de una de cada seis en Europa. Lo que las distingue es su forma de entender las oportunidades que ofrece la IA. En lugar de considerarla una capacidad adicional que se incorpora a los puestos existentes, la utilizan para replantear cómo se organiza el trabajo en toda la empresa.
Este enfoque cambia también las preguntas que se plantean. ¿Cómo pueden reorganizarse las tareas, las decisiones y los flujos de trabajo para aprovechar mejor la formación en nuevas tecnologías? ¿Dónde aporta más valor el criterio humano cuando personas y máquinas trabajan conjuntamente?
Estas organizaciones comparten seis características estratégicas:
Este enfoque se refleja en los resultados. Las organizaciones que reinventan el talento tienen siete veces más probabilidades de reforzar su cultura organizativa, seis veces más de mejorar la experiencia de sus empleados y cuatro veces más de aumentar la capacidad de adaptación de su plantilla. También registran una mejora del 11% en las competencias relacionadas con la innovación.
Los resultados financieros apuntan en la misma dirección. En 2025, sus ingresos y beneficios superaron en 1,8 y 1,4 puntos porcentuales, respectivamente, a los de las demás organizaciones. Estos datos sugieren que invertir en la transformación de la plantilla no solo mejora los resultados relacionados con las personas, sino que también genera un valor empresarial cuantificable.
Estar preparado para la IA no significa que todo el mundo deba convertirse en ingeniero de prompts, científico de datos o arquitecto de IA.
Estar preparado para la IA no significa que todo el mundo tenga que convertirse en ingeniero de prompts, científico de datos o arquitecto de IA. Las organizaciones que quieran ampliar la capacidad de actuación y las oportunidades de toda su plantilla deberían centrarse menos en aumentar la formación y más en integrar eficazmente la inteligencia artificial en el trabajo.
Cuando las personas entienden qué tareas y decisiones pueden mejorarse, automatizarse o replantearse mediante la IA, esta deja de ser únicamente una herramienta de productividad y pasa a contribuir directamente al crecimiento.
Esta transición depende tanto del liderazgo como de la tecnología. Exige decidir qué debe cambiar, qué debe seguir en manos de las personas y cómo mantener el rendimiento en un entorno laboral más flexible y cada vez más apoyado en la IA.
Las organizaciones deben plantearse dos preguntas: ¿hasta qué punto pueden sus empleados utilizar hoy la IA de manera efectiva en su trabajo? ¿Y cómo debe rediseñarse el trabajo para mantener el rendimiento a medida que evolucionan la tecnología y las expectativas?
CEO de Accenture para Europa, Oriente Medio y África (EMEA)
Mauro Macchi es CEO de Accenture para Europa, Oriente Medio y África (EMEA), presidente de Accenture en Italia y miembro del Comité de Dirección Global de la compañía. Cuenta con más de 30 años de experiencia en Accenture y ha ocupado distintos puestos ejecutivos, entre ellos la dirección de Servicios Financieros en Europa y la de Estrategia y Consultoría para Europa.
Senior Managing Director de Talento y responsable para EMEA de Accenture
Tim Good es Senior Managing Director de Talento y responsable para EMEA de Accenture, donde lidera la reinvención del talento en la región. A lo largo de sus 25 años de trayectoria en la firma, ha trabajado con altos ejecutivos y otros líderes empresariales en la transformación del trabajo y de las plantillas mediante la IA, el talento y el cambio organizativo. Su labor se centra en aprovechar el potencial de la inteligencia artificial y otras tecnologías avanzadas y, al mismo tiempo, crear experiencias laborales que impliquen e inspiren a los empleados. También es miembro asesor de HR50.
Senior Principal y responsable de Investigación para EMEA de Accenture
Dominic King es Senior Principal y responsable de Investigación para EMEA de Accenture. Actualmente centra su trabajo en analizar cómo la IA y otras tecnologías pueden impulsar la competitividad en Europa. Anteriormente ha trabajado en el desarrollo de argumentos empresariales a favor de la diversidad y la sostenibilidad con organizaciones como el Foro Económico Mundial y la Corporación Financiera Internacional.
Senior Principal y responsable de Investigación sobre Talento y Organización en Europa de Accenture
Mamta Kapur es Senior Principal y responsable de Investigación sobre Talento y Organización en Europa de Accenture. Su trabajo se sitúa en la intersección entre talento, tecnología y estrategia, con especial atención al futuro del trabajo, el liderazgo, el diseño organizativo y la reinvención del talento. Sus investigaciones se han presentado en foros internacionales como el Foro Económico Mundial y el B20 y se han publicado en medios empresariales de referencia como Harvard Business Review y The European Business Review.
Senior Managing Director de Talento y responsable para EMEA de Accenture
Tim Good es Senior Managing Director de Talento y responsable para EMEA de Accenture, donde lidera la reinvención del talento en la región. A lo largo de sus 25 años de trayectoria en la firma, ha trabajado con altos ejecutivos y otros líderes empresariales en la transformación del trabajo y de las plantillas mediante la IA, el talento y el cambio organizativo. Su labor se centra en aprovechar el potencial de la inteligencia artificial y otras tecnologías avanzadas y, al mismo tiempo, crear experiencias laborales que impliquen e inspiren a los empleados. También es miembro asesor de HR50.
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